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INVESTIGADORES
DE LA UNIVERSIDAD HEBREA DESCUBREN QUE EL CEREBRO JUEGA UN ROL CLAVE EN LA
REGULACIÓN DE LA DENSIDAD OSEA
Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalem han revelado que el cerebro juega un rol importante en el mantenimiento de una apropiada densidad ósea.
Los resultados de esta investigación, que involucra un estudio de la actividad de la proteína interlukin 1 en el cerebro, icluyen no sólo un progreso impactante en la comprensión de la regulación de la densidad ósea llevada a cabo por el cerebro sino que también prometen desarrollar un futuro tratamiento para la osteoporosis, dicen los investigadores. Un artículo acerca de este trabajo aparece en la última edición de la prestigiosa revista norteamericana Proceedings of the National Academy of Sciences.
El proyecto de investigación de la Universidad Hebrea está encabezado por Prof. Itai Bab, del Laboratorio de Huesos, quien trabaja en cooperación con Prof. Raz Yirmiya del Dpto. de Psicología, Prof. Esther Shohami del Laboratorio para el Estudio del Trauma Cerebral, los estudiantes de doctorado Alón Bagin e Inbal Goshen y la estudiante de maestría Sharón Feldman.
La osteoporosis es la enfermedad degenerativa más difundida en el mundo occidental. Está caracterizada por la pérdida de la densidad ósea y el consecuente debilitamiento estructural del esqueleto. Los pacientes con osteoporosis son altamente susceptibles a las fracturas que en algunos casos llevan a severas discapacidades físicas y complicaciones que incluso pueden llevar en la muerte.
En los humanos y en otros vertebrados, un décimo del tejido óseo está comprometido en un proceso de “intercambio” de continua pérdida y regeneración del hueso. En los humanos adultos y en otros mamíferos, este proceso está equilibrado, es decir, la cantidad de tejido óseo que es generado es igual a la que se pierde preservando de ese modo la densidad ósea. Con el envejecimiento, este equilibrio se altera y la cantidad de tejido óseo que se pierde es mayor que la que se crea, con el resultado de que la densidad ósea declina y la estructura del hueso se degrada.
La proteína interleukin 1 ha sido conocida desde hace muchos años como un estimulador del sistema inmunológico. En el esqueleto, la proteína causa un incremento del número y actividad de las células osteoclásticas, las células que descomponen el tejido óseo y que se desarrollan desde las mismas células, como lo hacen las del sistema inmunológico.
Al experimentar con ratones de laboratorio de ingeniería genética, cuya habilidad para reaccionar frente a la interleukin 1 fue controlada, los investigadores de la Universidad Hebrea pudieron demostrar que el equilibrio apropiado de pérdida / generación en el tejido óseo está regulado, por el nivel de actividad de la interleukin 1 en el cerebro. Se requiere un nivel normal y óptimo de la actividad de la interleukin 1 en el cerebro para proteger la densidad ósea impidiendo la descomposición del tejido óseo, dicen los científicos.
“La conexión entre el cerebro y la estructura ósea es una nueva área de investigación de la que se sabe muy poco”, dice el Prof. Bab. “Estos nuevos hallazgos de nuestros laboratorios en la Universidad Hebrea con respecto a la acción de la interleukin 1 sobre la descomposición del tejido óseo indican la existencia de un sistema neurológico complejo que controla la estructura del hueso y señalan el camino hacia nuevos descubrimientos en esta área en un futuro cercano”.
La investigación fue conducida dentro del marco de un proyecto dirigido a clarificar la conexión entre el cerebro, el comportamiento y los cambios en la estructura del esqueleto. La investigación fue financiada por el Bikura (Primer) Programa de la Fundación de Ciencias de Israel, que apoya iniciativas pioneras innovadoras e interdisciplinarias
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